CORTAL GRAN
Hay bodas que se viven con contención.
Y luego están las que se viven con todo el cuerpo.
La boda en Cortal Gran fue de estas últimas. Mucho amor, mucha música y una energía que no se apagó en ningún momento. De esas celebraciones donde las personas se miran como si se conocieran de siempre y la risa aparece sin avisar.
Como fotógrafo de bodas en Cortal Gran, estuve allí para acompañar ese movimiento constante, sin frenarlo, sin ordenarlo.