HOTEL S’AGARÓ

La boda en el Hotel S’Agaró fue una celebración construida desde la elegancia y el contraste del blanco y el negro. Un día donde todo parecía en calma, pero latía fuerte por dentro. Hubo amor dicho sin palabras, gestos cuidados y una atmósfera serena que lo sostuvo todo. Y cuando cayó la noche, llegó la fiesta: música, risas y una energía que lo transformó todo sin romper el equilibrio. Como fotógrafo de bodas en Hotel S’Agaró, acompañé esa transición, de lo contenido a lo libre, de lo elegante a lo inolvidable.