MAS SENDRA

La boda en Mas Sendra fue una celebración marcada por la elegancia y el cuidado absoluto de cada detalle. Todo estaba pensado con sensibilidad: los tiempos, los espacios, la decoración y, especialmente, las flores, que lo unían todo con delicadeza. Fue un día sereno, coherente y profundamente bonito, donde nada sobraba y nada faltaba. Como fotógrafo de bodas en Mas Sendra, acompañé una historia construida desde el gusto, la calma y el amor por lo bien hecho.

Una boda que se recuerda por cómo te hacía sentir.