MOLÍ DE L’ESCALA
Hay días que se quedan grabados por cómo empiezan.
Y otros por cómo acaban.
Esta boda empezó entre piedra antigua, silencio y emoción contenida, en la iglesia de Pals. Y terminó en Molí de l’Escala, con música alta, cuerpos cansados y la sensación de que nadie quería irse a casa.
Como fotógrafo de bodas en Molí de l’Escala, acompañé ese viaje completo: de la solemnidad a la celebración sin freno.